¿Porqué se mancha la cara con el sol?

¿Porqué se mancha la cara con el sol?

Melasma

Melasma

No todas las manchas oscuras de la piel de bordes bien definidos son nevus o pecas. Existen otras manchas que, si bien no son preocupantes en el sentido de su posible degeneración cancerosa, son importantes por su negativo efecto estético.

El melasma, también llamada paño de la embarazada, se produce en casi setenta y cinco de cada cien embarazadas. Se trata de manchas de color marrón, más o menos homogéneas y de contornos bien definidos que aparecen en la cara, con preferencia en las mejillas, la frente, la nariz y alrededor de la boca, especialmente en el bigote donde resulta estéticamente demoledor para las mujeres.

Es un fenómeno típico de las embarazadas. Aparece en los primeros meses del embarazo y se va acentuando mes a mes hasta el final del mismo, después, las manchas van disminuyendo en intensidad, aunque ya no llegan a desaparecer completamente de manera espontánea.  No ocasiona molestia alguna, de modo que el problema tan sólo es de orden estético, ya que a menudo son manchas muy evidentes.

El cloasma se debe a la situación hormonal del embarazo, con un aumento de las hormonas propias de este estado, estrógenos y progesterona, así como de la hormona melanoestimulante, que es la responsable de la pigmentación de la piel. Esta última se encargaría de sensibilizar de un modo selectivo determinadas áreas de la cara de modo que las haría más sensibles al efecto bronceador de la radiación solar. Es la misma hormona que provoca los conocidos y llamativos cambios de coloración en areolas mamarias y en la línea que une el ombligo con el pubis, visibles en todas las embarazadas a finales del segundo trimestre.

Tanto los anticonceptivos orales como en ocasiones otros cambios hormonales en la mujer desencadenados por algunas alteraciones ginecológicas, pueden tener un efecto pigmentógeno y provocar la aparición de cloasma sin embarazo real, porque producen en el organismo el efecto hormonal de un embarazo simulado. En embarazos sucesivos el cloasma tiende a empeorar.  Aunque resulta imposible impedir por completo que el cloasma aparezca, sobretodo en pieles morenas, es bien conocido que en cualquier caso la irradiación solar lo empeora.

Por tanto, durante el embarazo todavía es más importante no exponerse al sol, y en todo caso proteger las zonas expuestas mediante filtros con factor de protección elevado. Una vez aparecidas estas manchas, algunos preparados a base de ácido kójico, o de hidroquinona pueden ayudar a hacer desaparecer las mismas, si son utilizados de un modo correcto y asociados a protección solar diaria. Para evitar la reaparición del cloasma resulta necesario impedir que el sol llegue a incidir en la piel, no sólo en ocasión de exposición voluntaria al mismo, sino también durante la radiación cotidiana no buscada.

Las mujeres que sufren de esta engorrosa condición tienen que escoger entre dos alternativas: lucir después del verano o de la época de nieve un vistoso bronceado, con manchas encima del mismo; o bien permanecer con la piel blanca pero sin manchas. Lo que a muchas de ellas les gustaría, motivadas por una anticuada presión social, que es estar morenas y no tener manchas resulta, del todo imposible.

Ramon Grimalt
Grimalt-Dermatologia

2017-09-14T10:48:47+00:00