Ácaros, arañas sobre la piel

Ácaros, arañas sobre la piel

El Demodex es un ácaro que vive encima de nuestra piel especialmente en las zonas con más grasa. Es habitual encontrarlo en la cara de la mayoría de nuestros pacientes.

El Demodex es un ácaro que vive encima de nuestra piel especialmente en las zonas con más grasa. Es habitual encontrarlo en la cara de la mayoría de nuestros pacientes.

Nuestra piel vive colonizada por miles de especies de microorganismos. Diferentes tipos de hongos, bacterias y ácaros (arañas) viven a placer sobre nuestro tegumento. Especialmente dentro de los folículos pilosos y las glándulas sebáceas de nuestra cara podemos encontrar todo tipo de microbios que viven en un perfecto equilibrio y que permiten que la piel colonizada en realidad sea una piel sana.

Aunque nos parezca difícil de imaginar, ya que no lo notamos, en este preciso momento encima de nuestra piel de la cara hay que se están alimentando de nuestras células epiteliales muertas, hay que se emparejan y también los hay que incluso ponen huevos.

Un equipo de científicos de varias universidades y centros de investigación de EEUU, de Copenhague, en Dinamarca, y de Vigo, en España, han analizado los ácaros (arañas) de la piel de diversas sociedades humanas y han visto que hay una clara relación entre los ácaros y el origen geográfico de las personas. Además, la mayoría de ácaros pasan de padres a hijos sin mezclarse con otras poblaciones, lo que puede servir para hacer estudios demográficos y evolutivos.

Los ácaros o arañas son unos artrópodos muy pequeños, a menudo microscópicos. Se han descrito más de 50.000 especies, pero se calcula que podría haber hasta un millón. Todos los mamíferos tienen ácaros en la piel, muchos de los cuales son parásitos. Uno de los casos más conocidos es el de la sarna, una enfermedad causada por un ácaro de la especie Sarcoptes scabiei que provoca un picor desmesurada y que aunque actualmente es una enfermedad de transmisión sexual antiguamente se relacionaba con miseria y aglutinaciones humanas. Del picor intenso que despierta la sarna proviene la expresión de “pica como la sarna”. No todos los ácaros, sin embargo, son parásitos. Dentro de los folículos pilosos y las glándulas sudoríparas vive el ácaro microscópico Demodex folliculorum, que se alimenta de células muertas de la piel.

Desde el punto de vista ecológico se dice que son comensales, dado que se alimentan sin causarnos daño alguno. Sin embargo, hasta cierto punto también podrían ser considerados simbiontes, porque contribuyen a eliminar células muertas de nuestra piel y su presencia contribuye a impedir que nos afecten ácaros parásitos como los de la sarna.

El ácaro de la sarna ha vuelto a hacer aparición debido al aumento de la actividad sexual entre adolescentes.

El ácaro de la sarna ha vuelto a hacer aparición debido al aumento de la actividad sexual entre adolescentes.

En el nuevo trabajo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los científicos han estudiado los ácaros de cuatro grandes poblaciones humanas y los han clasificado basándose en determinados marcadores genéticos del ADN mitocondrial: personas de origen asiático, europeo, africano y latinoamericano. El ADN mitocondrial es dentro las mitocondrias, los orgánulos celulares encargados de producir energía y que se transmiten únicamente por vía materna. Esto permite establecer linajes matrilineales, tanto en los ácaros como en las personas. Se han establecido cuatro poblaciones genéticamente diferenciadas de ácaros de la especie Demodex folliculorum, que se han denominado A, B, C y D.

El predominio de estas arañas (ácaros) en cada uno de estos grupos depende del origen geográfico de las personas. Las de origen africano, por ejemplo, presentan la máxima diversidad porque tienen ácaros de los cuatro tipos. En cambio, los europeos, asiáticos y latinoamericanos presentan generalmente ácaros de un solo tipo, que, además, es diferente en cada una de estas poblaciones. Los europeos, por ejemplo, tenemos ácaros del grupo D. Esta distribución diferencial coincide con la de los marcadores genéticos que se utilizan habitualmente para estudiar la evolución y las migraciones humanas. Los africanos, por ejemplo, son los que presentan mayor diversidad genética, mientras que en el resto de poblaciones humanas hay menos diversidad, lo que indica que la humanidad surgió en África.

El ácaro de la sarna hace un túnel entre piel y piel y mientras cava, pone los huevos que darán paso a la infestación tanto típicamente pruriginosa.

El ácaro de la sarna hace un túnel entre piel y piel y mientras cava, pone los huevos que darán paso a la infestación tanto típicamente pruriginosa.

Dicho de otro modo, la distribución de estos cuatro grupos de ácaros en las diferentes poblaciones humanas coincide con el origen africano de toda la humanidad y, por tanto, refuerza esta evidencia científica. Además, también sugiere que cada grupo de ácaros está adaptado a un tipo de piel determinado, lo que indica que la evolución que nos ha afectado desde la salida de África ha funcionado en tándem entre los ácaros y nosotros para mantener -nos adaptados unos a otros. Esto se ve apoyado por otro hallazgo realizado en este estudio: cambiar de lugar de residencia, de un área geográfica a otra distante, no altera el tipo de ácaros de la piel. Los ácaros que tenemos no se mezclan con los de las poblaciones donde podamos ir a vivir.

Además, también han comprobado que los hijos de los inmigrantes nacidos en una nueva área geográfica tienen el mismo tipo de ácaros que sus progenitores. Esto indica que son los progenitores los que transmiten los ácaros a sus hijos a través del contacto con la piel, y no el ambiente donde se nace, y que estos ácaros y nosotros estamos muy bien adaptados para mantener un equilibrio que no perjudique ningún de las dos especies.

Ramon Grimalt
Grimalt Dermatologia
www.grimalt.net

Si desea leer el artículo original en inglés: http://www.pnas.org/content/112/52/15958.abstract
Artículo completo en catalán en: http://www.ara.cat/suplements/diumenge/acars-pell-Revelen-nostres-orIgens_0_1514248562.html

 

2017-09-15T15:09:43+00:00