Veinte años de enseñanza y aprendizaje

Es un placer poder celebrar estos días el vigésimo aniversario como profesor de dermatología. Los primeros quince en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona (UB) y los últimos cinco en la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) ahora como profesor titular y coordinador de la asignatura.

A lo largo de veinte años todo ha cambiado, afortunadamente para bien, y ha sido y es muy interesante observar la evolución de los sistemas de docencia durante estas dos décadas.

Me acuerdo de mis primeras clases magistrales en aquellas aulas enormes y anticuadas en la calle Villarroel y aun hoy me sorprenden los sofisticados métodos que utilizamos para mejorar la capacidad de aprendizaje de nuestros estudiantes en la UIC.

La tecnología nos ayuda mucho. Toda la información se encuentra en la red e incluso los métodos para evaluar a nuestros alumnos se han modificado. Pero también ha cambiado nuestra perspectiva como profesores.

Ya no somos la única fuente de conocimiento y aplicamos nuestra experiencia en acompañar a nuestros alumnos en su proceso de aprendizaje. Les ayudamos tanto como podemos a descubrir sus capacidades, planteando retos tanto científicos como humanísticos para conseguir que la Universidad forme a profesionales que entiendan y empaticen con las personas que pasarán por sus manos.

Es una experiencia muy enriquecedora. En realidad, aprendemos más que enseñamos y veinte años después, sigo disfrutando cada una de las clases que puedo impartir sea con métodos tradicionales o con seminarios, casos clínicos, ABPs o métodos del caso.

2020-02-26T12:53:23+00:00