Piel artificial para todos

Piel artificial para todos

Un científico norteamericano acaba de publicar un artículo en el que describe la composición de una piel artificial que se podría aplicar encima de la piel envejecida y como si cambiáramos la tapicería de un viejo sofá de golpe esta volviera a parecer joven.

Muchas pacientes consultan con la idea de encontrar algún sistema para mejorar el aspecto de la piel envejecida.

Muchas pacientes consultan con la idea de encontrar algún sistema para mejorar el aspecto de la piel envejecida.

El polímero que han desarrollado el Dr. Robert Langer, un bioingeniero del Massachusetts Institute of Technology (MIT), y su equipo, es un film transparente hecho a partir de unos compuestos de silicona y oxígeno, llamados siloxanos, que se aplica encima de la piel como si de una crema se tratara y se convierte en una piel artificial.

Una vez aplicada esta crema hay que añadir encima una segunda crema que actúa como endurecedor (gel catalizador) y que convierte la primera crema en una capa fina, reluciente e invisible que hace cambiar el aspecto y la textura de la piel de forma notable.

Los sistemas de almacenaje de los alimentos pueden de alguna forma recordar a los polimeros desarrollados por el Dr. Langer

Los sistemas de almacenaje de los alimentos pueden de alguna forma recordar a los polimeros desarrollados por el Dr. Langer

Este polímero de piel artificial queda adherido con fuerza en nuestra piel durante al menos dieciséis horas y le proporciona una elasticidad similar a la que tendría la piel de una persona joven.

En la práctica la combinación de estos dos geles actuaría como una especie de maquillaje corrector que haría que las arrugas desaparecieran durante un tiempo limitado.

Los efectos de este producto, pues, son transitorios y puramente cosméticos, no son verdaderamente un remedio para el envejecimiento. De hecho, una versión rudimentaria de esta piel artificial o “segunda piel”, como la llaman sus creadores, ya se comercializa con éxito desde hace un par de años, aunque hasta ahora no se habían publicado los detalles científicos que en demostraran la eficacia. La compañía que la produce, fundada por el mismo Langer con el apoyo de algunas estrellas de Hollywood, será la encargada de desarrollar también la nueva fórmula.

Aparte de solucionar el problema de las arrugas, las peculiaridades de esta piel artificial hacen que también se le puedan prever usos clínicos. En teoría el film elástico podría servir para cubrir quemaduras, o incluso para disimular los efectos de enfermedades cutáneas como el eczema o la psoriasis. Las posibles aplicaciones médicas las llevará a cabo una segunda compañía estadounidense.

Para leer la versión original del artículo en Nature Materials

Ramon Grimalt
www.grimalt.net

2017-09-15T15:11:47+00:00