La ingeniería genética ya está en marcha

¿Quieres saber lo que es CRISPR y como va a afectarnos en los próximos años? Sigue leyendo … 

CRISPR son las siglas en inglés para “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats” (que en castellano significa repeticiones palindrómicas cortas, agrupadas y regularmente interespaciadas), o sea, fragmentos de ADN repetitivos que las bacterias usan para defenderse de los virus invasores.

Muchas bacterias utilizan CRISPR como un sistema de defensa. Cuando una de ellas se infecta, reúne trozos del código viral y los guarda en su propio genoma. Estas secuencias sirven como un tipo de memoria inmunológica que provee a la bacteria una memoria de los virus que la infectaron. Si el mismo virus vuelve a aparecer, la bacteria lo reconoce y libera una proteína llamada Cas9 que corta el ADN para dividir el código genético del invasor. Por ello, muchas personas se refieren a esta tecnología como CRISPR/Cas9.

¿Cómo funciona?

El CRISPR permite a los investigadores cortar y pegar secuencias de ADN. Primero, los científicos componen un conjunto de letras genéticas o “ARN guía” que, igual que los fragmentos originales del código viral, reconocen un tramo específico del ADN entre los millones de letras A, T, G y C del genoma.

A continuación, introducen en la célula diana esta secuencia guía junto con una enzima similar a Cas9, que reconocen el texto correspondiente y lo abren. Los científicos usan este mecanismo para borrar, mutar, insertar o reparar secuencias genómicas de ADN en células, animales y seres humanos.

Por tanto, la virtud de este sistema es que se puede usar para tratar enfermedades genéticas que ya están desarrolladas, no modificando el embrión sino el sujeto adulto enfermo, lo que abre las puertas a un enorme abanico funcional de terapia génica.

¿Por qué CRISPR puede cambiar nuestra vida?

Las posibles aplicaciones de la tecnología CRISPR son ilimitadas. Ya se ha usado el CRISPR para corregir grandes errores genéticos, como los causantes de la distrofia muscular, de la fibrosis quística y del síndrome del cromosoma X frágil.

Durante los próximos años los médicos que debemos lidiar con enfermedades genéticas podremos por fin olvidar la frase que tanto odiamos repetir: «esta enfermedad que padece usted esta en sus genes, y no los podemos modificar».

Y los dermatólogos esperamos ansiosos poder aplicar esta tecnología en las formas más graves de edidermolosis ampollosa (piel de mariposa) enfermedades con un defecto monogenético y por tanto candidatas perfectas por la gravedad y la simplicidad técnica. Poder ayudar a niños afectados sería un avance de un valor incalculable.

 

2021-01-27T18:09:55+00:00