¿Qué hacemos con los piojos?

¿Qué hacemos con los piojos?

Pediculus capitis

Pediculus capitis

El inicio de la actividad escolar también es un momento propicio para la aparición de piojos. El contacto entre los niños favorece, sin duda, el contagio. En esta entrevista para La Vanguardia repaso las claves para combatir la aparición de estos tan molestos parasitos capilares.

¿Qué mitos persisten aún sobre la infestación de piojos?

Para que exista el contagio de piojos entre los niños, los cabellos deben tocarse y fregarse. Es un mito que los piojos salten de una cabeza a la otra. En los niños el contacto es muy fácil: sólo jugando o haciendo los deberes el contagio ya es posible. Las niñas, al tener el pelo más largo, tienen más probabilidades de infestarse.

Otra consulta habitual de los padres es la efectividad del tratamiento: muchos creen que el niño se ha vuelto resistente al tratamiento, cuando en realidad lo que pasa es que se ha recontagiado. El tratamiento es efectivo si se realiza bien, el problema es quizá que otros compañeros no lo aplican bien y contagian de nuevo a los niños. En algunas escuelas, los profesores envían cartas a los padres e incluso algunos maestros revisan las cabezas de los niños. En la mayoría de los casos, cuesta mucho más erradicar los piojos de una comunidad que de un único sujeto.

¿Cómo pueden detectar los padres que los niños tienen piojos?

La primera señal de alarma es que el niño se rasque. Otro signo es el cambio del aspecto del pelo, muchas madres observadoras pueden detectar que el pelo pierde brillo. Y el más determinante es la observación de las liendres y piojos. El diagnóstico de pediculosis es fácil para un dermatólogo y un padre con experiencia. Los padres primerizos generalmente acuden al especialista para diagnosticar bien la infestación.

¿Cómo se realiza un tratamiento correcto y adecuado contra los piojos?

El piojo tiene un ciclo y si, cuando se observan se aplica el tratamiento, al cabo de siete días la efectividad está asegurada. Los tratamientos más recomendados son la permetrina y el malatión. Cada uno de ellos se encuentra en distintas concentraciones en forma de loción. Se deben seguir bien las instrucciones pero, a grandes rasgos, se aplica la loción, actúa durante 15-20 minutos y al cabo de una semana se repite la acción de nuevo. Existen también opciones de tratamiento por vía oral con trimetoprim/sulfametoxazol o incluso con ivermectina que ofrece excelentes resultados. Algunos estudios recientes demuestran que los derivados de la silicona pueden también resultar muy útiles.

Si el tratamiento se realiza correctamente, en general es eficaz y surge efecto. Lo que no asegura es que el niño vuelva a contagiarse.

¿Cómo saben los padres que los piojos han desaparecido?

Básicamente, pueden saber que los insectos han desaparecido cuando el niño deja de rascarse y si, cuando observan la cabeza del niño, no ven ni liendres ni piojos.

Ramon Grimalt

Grimalt Dermatologia

Para leer el artículo completo: La Vanguardia Digital

2017-09-14T10:24:19+00:00