Culturas y cuidado de la piel

La foto, tomada hace dos años a la salida de un congreso médico en Amsterdam, refleja cómo un grupo de dermatólogas japonesas se protege del sol a pesar de que en esa ciudad su impacto es mucho menor que en otras zonas del planeta.

Es un ejemplo a seguir por una cuestión de salud. En la época de nuestros abuelos, las personas que tenían la suerte de no trabajar en el campo mostraban su piel blanca como un signo de riqueza. El campesino estaba en la tierra, expuesto al sol y el señor estaba dentro de la casa.

Con la generación de nuestros padres, las cosas cambiaron. Todos aquellos que trabajaban en una fabrica no tenían tiempo libre, ni siquiera el sábado, y no podían tomar el sol. Y se produjo una situación a la inversa. El bronceado era la demostración de que se tenia tiempo para pasear y pasarlo bien exponiendo la piel al aire libre. Como en la posguerra, cuando llevar un palillo en la boca o tener sobre peso era demostración de riqueza y poder comer a diario.

Diferentes culturas y hechos históricos moldean la percepción de la sociedad. La India es el país que mas gasta en cremas blanqueadoras, reflejo de la época colonial cuando los ingleses ricos tenían la piel blanca.

Pero la salud no entiende de culturas y colores. Y la exposición excesiva al sol en playas y montañas que es lo que están haciendo estos días millones de personas, tiene un precio muy alto a medio y largo plazo en forma de tumores y cáncer de piel.

Sólo es una reflexión, una idea. Pero la actitud de las doctoras japonesas es un ejemplo de cuál debería ser la de todos. Y cuanto antes, mejor.